Puch Maxi (1969–1995)
La Puch Maxi no es solo un ciclomotor; es un icono de la movilidad urbana que definió a toda una generación. Lanzada a finales de los años 60 por la mítica firma austriaca Puch, su diseño rompió con lo establecido al presentar un bastidor de chapa estampada que integraba el depósito de combustible, logrando una línea limpia, ligera y extremadamente funcional. Durante casi tres décadas, la Maxi se ganó una reputación de indestructibilidad, convirtiéndose en la herramienta favorita tanto para el transporte diario como para los entusiastas de la personalización.
Su éxito radicó en una filosofía de "menos es más". Mientras otros modelos buscaban complicarse con carenados o estructuras pesadas, la Puch Maxi apostó por un formato compacto y un motor de dos tiempos tan sencillo que cualquier usuario podía mantenerlo con herramientas básicas. Esta accesibilidad, sumada a su agilidad entre el tráfico, la mantiene hoy como una de las piezas más buscadas y valoradas en la escena vintage y de restauración. Un factor clave en su éxito comercial fue la crisis del petróleo de 1973, que disparó la demanda de vehículos de bajo consumo; la Maxi, con su impresionante eficiencia de hasta 120 millas por galón (aproximadamente 2 litros por cada 100 km), se posicionó como la solución ideal para miles de usuarios.
Motor y transmisión - La esencia del 2T
- Tipo de motor: Monocilíndrico 2 tiempos, refrigerado por aire
- Cilindrada: 48,8 cm³
- Alimentación: Carburador Bing de 12 mm
- Potencia: Entre 1,0 CV y 2,0 CV, con versiones intermedias de 1,5 CV (dependiendo de la normativa del país y versión). Estas potencias correspondían a velocidades máximas de 32 km/h, 40 km/h y 48 km/h respectivamente.
- Arranque: Mediante pedales (sistema de bicicleta motorizada) en los modelos originales, o pedal de arranque tipo patada (kick-start) en versiones posteriores y algunas variantes específicas.
- Transmisión: Automática monomarcha con embrague centrífugo (motor E50, identificable por tapa redonda) o automática de 2 velocidades con doble embrague centrífugo (motor ZA50, identificable por tapa rectangular). Existió también una variante con transmisión manual de 2 velocidades (motor Z50) para mercados específicos como Suiza.
- Sistema eléctrico: Magneto Bosch en modelos antiguos; sistema de 12 voltios con encendido por CDI en versiones posteriores.
El motor de la Maxi es célebre por su fiabilidad. Al ser refrigerado por aire natural (sin ventiladores forzados), el diseño es minimalista y reduce al mínimo las posibilidades de avería. Su respuesta es suave y progresiva, ideal para moverse sin prisas pero con una solvencia mecánica que permite que, tras décadas de estar parada, una Puch Maxi suela arrancar con apenas unos ajustes básicos.
Parte ciclo y ergonomía - Ligereza estructural
- Bastidor: Estructura de acero estampado con depósito de combustible integrado de 3,2 litros.
- Suspensión delantera: Horquilla telescópica.
- Suspensión trasera: Basculante con doble amortiguador hidráulico (en modelos Maxi S, Maxi Sport MKII, Maxi Luxe y línea Newport) o rígida (en modelo Maxi N y variantes básicas).
- Frenos: Tambores de expansión interna en ambas ruedas. Control mediante palancas en el manillar: palanca izquierda para el freno trasero y derecha para el delantero.
- Neumáticos: 2.00 x 17" o 2.25 x 17" según la versión y el tipo de guardabarros (algunos guardabarros más estrechos solo permiten neumáticos de 2.00"). Presión recomendada: 25 PSI delantero y 32 PSI trasero.
- Peso en seco: Aproximadamente 40kg. Puede haber ligeras variaciones entre modelos.
La posición de conducción es uno de sus grandes puntos fuertes: erguida, natural y muy cómoda, gracias a un asiento generoso y a un manillar alto que facilita un control total. Además, su gran ligereza lo convierte en uno de los vehículos motorizados más fáciles de manejar, ofreciendo una agilidad que incluso hoy sigue sorprendiendo en entornos urbanos congestionados.
Modelos y variantes - Diversidad para cada necesidad
La plataforma Puch Maxi dio lugar a una amplia gama de modelos con características distintivas:
- Maxi N: Modelo básico con chasis rígido trasero (sin suspensión), sin velocímetro de serie. La opción más económica.
- Maxi S: Versión estándar con suspensión completa (horquilla delantera y amortiguadores traseros), motor E50 de una velocidad.
- Maxi Luxe: Versión intermedia con culata "Hi-Torque" de serie, suspensión completa y mejores acabados.
- Maxi Sport MKII: Tope de gama con motor ZA50 de dos velocidades automáticas, llantas de aleación, suspensión completa y diseño deportivo.
- Línea Newport (EE.UU.): Variantes específicas para el mercado estadounidense con diferentes acabados estéticos, calcomanías distintivas y opciones como inyección de aceite y arranque automático.
- Ediciones especiales: Maxi Nostalgia (1976, esquema negro y dorado), Maxi Guam Edition (componentes de alta calidad, controles estilo japonés, intermitentes de serie).
Mantenimiento y personalización del ciclomotor clásico puch maxi
Mantener una Puch Maxi es, posiblemente, la mejor escuela de mecánica que existe. El acceso al motor es total y los componentes son tan elementales que el mantenimiento rutinario —limpieza de bujía, ajuste de cadena y descarbonización del escape— se realiza en minutos. Es una mecánica agradecida que premia el cuidado básico con años de funcionamiento ininterrumpido.
En el área de personalización, existe un mercado inmenso de piezas para mejorarla: desde cilindros de mayor diámetro y carburadores de alto flujo hasta escapes racing que transforman por completo su sonido y entrega de potencia. Su chasis limpio invita a todo tipo de proyectos, desde restauraciones fieles al original hasta preparaciones tipo "cafe racer" o "custom" urbano: manillares, mandos de gas, puños, kit de pegatinas, manetas, asientos y fundas, espejos y mucho más!
El Puch Maxi sigue siendo hoy una opción con una personalidad imbatible. Su diseño no ha pasado de moda y su sencillez mecánica la convierte en un vehículo eterno. Es el ciclomotor ideal para quien busca la pureza del motor de dos tiempos en un formato ligero, fiable y con una estética que sigue despertando sonrisas en cada semáforo. Con aproximadamente 1,8 millones de unidades fabricadas, su legado como uno de los ciclomotores más exitosos de la historia está más que asegurado. Una verdadera joya de la ingeniería sencilla que se disfruta tanto conduciéndola como trabajando en ella.